El Basenji, el perro que no ladra

Basenji

El Basenji procede de África, de República Democrática del Congo, y ha aparecido dibujado en relieves del Antiguo Egipto, donde se regalaban a los faraones. El Basenji llegó a Europa a principios del siglo XX de la mano de los exploradores ingleses.

Características físicas
La construcción del Basenji es ligera. La punta de la cola, los pies y el pecho siempre son blancos. Es de tamaño mediano, y el peso puede variar entre los 8 y los 13 kg.
Su cuerpo compacto, con el dorso corto. Una de sus características distintivas es la cola enroscada. Cabeza con gesto inteligente. El ceño fruncido es característico. La cara se va estrechando desde los ojos hacia el hocico. Cuello bien arqueado. Orejas pequeñas y levantadas. Ojos almendrados, oblicuos y con párpados oscuros.
Pelaje: Capa corta y fina.
Colores: Atigrado, rojizo castaño, tricolor.

Carácter de la raza
El Basenji es incapaz de ladrar, pero emite un sonido que recuerda al de los cantos tiroleses. Debido a esto, no sirve como perro guardián.
Son perros muy inteligentes, aunque se necesita mucha paciencia porque tienden a sentirse ansiosos y nerviosos. También requieren paciencia porque son muy sensibles.
Nivel de actividad: alto. Se trata de un perro muy rápido, capaz de trepar como si fuera un gato.
Sociabilidad con extraños: Aunque con los conocidos demuestra grandes dosis de afecto, con los extraños es reservado.

Salud y cuidados
A menudo se limpian a sí mismos, por lo que recuerdan a los gatos.
La media de vida está en los 13 años, aunque con los cuidados adecuados pueden vivir más.
Las hembras sólo tienen un celo al año, a diferencia del resto de razas, que tienen dos.
Hay que cuidar de que no se acerquen a los insecticidas, ya que les pueden producir reacciones alérgicas.